Cuando estamos embarazadas siempre nos asalta la duda de si nuestro pecho será capaz de producir leche. Hay todo tipo de mitos y maldiciones al respecto… Da igual si es grande o pequeño, si los pezones son de una manera u otra, siempre habrá un opinólogo que nos condenará a no poder dar el pecho por culpa de eso. En este artículo intentaremos tranquilizaros al respecto.

Tamaño

El tamaño del pecho viene determinado por la cantidad de grasa corporal, una parte es un condicionante genético y otra, nuestro peso corporal. Durante la adolescencia se desarrollan las mamas y durante el embarazo vuelve a haber desarrollo, por eso se nos suelen quedar pequeños los sujetadores. Lo que crece (a parte, de un posible aumento de grasa) son las glándulas mamarias. Por esta razón, una madre que haya adoptado, quiera dar el pecho y que no haya tenido nunca un embarazo, puede producir leche, pero nunca en cantidad suficiente. Tiene glándulas mamarias, pero no suficientes, por lo que debe recurrir a la lactancia mixta.

El tamaño del pecho NO es proporcional a la cantidad de glándula mamaria que tenga la madre. Es decir, no por tener el pecho más grande, tendremos más leche.   Así que el tamaño de tu pecho es el perfecto para tu hijo. A parte, a no ser que quieras poner una tienda de leche materna, producir mucha leche no tiene mucho sentido, basta con producir la que nuestro hijo necesita en ese momento.

Hay madres que, por anorexias graves durante la adolescencia o problemas hormonales o genéticos como la hipoplasia tubular mamaria, llegan al embarazo con menos glándula mamaria de lo normal. Por eso, a pesar de que durante el embarazo les aumenta la cantidad de glándula, una vez nace el bebé, no producen suficiente leche. Si el caso es leve, con un galactogogo (medicamento que aumenta la producción de leche) puede ser suficiente, Si no, deberán suplementar con leche artifical. Esto no significa que no puedan dar el pecho, su leche sigue siendo única  y el contanto físico con la madre sigue siendo insustituible. Una lactancia mixta con un relactador puede ser una buena opción para ellas.

Pezones

La mayoría de nosotras antes de tener el primer hijo tenemos pezones planos. Esto quiere decir que cuando el pezón está relajado casi no asoma, pero cuando tenemos frío o estamos excitadas sale hacia afuera. Esto no es un problema, los bebés se cojen a la areola y, por suerte, todas tenemos areola.

Los pezones invertidos son aquellos que en relax están hacia adentro. Como estas madres también tienen areola, sigue sin haber problema, el bebé se enganchará y con su succión sacará el pezón hacia afuera. Los pezones verdaderamente invertidos son aquellos que no pueden salir hacia afuera por fibras musculares inexistentes o muy cortas y son casos extremadamente raros.

Otro caso curioso es el de los pezones supernumerarios, madres que tienen un tercer pezón o bien en el mismo pecho o bien debajo de la axila. No suelen ser funcionales aunque se pueden congestionar con la subida de la leche. No representan ningún impedimento para la lactancia.

En caso de lesión previa en el pezón por accidente u operación, la recomendación sería esperar al nacimiento. Como he comentado, los bebés se enganchan a la areola, y que falte un trozo de pezón no es impedimento para dar el pecho. En el caso de tener dolor y descartadas otras causas, se puede optar por dejar de dar ese pecho y continuar con el otro.

Operaciones

La operaciones de aumento o reducción de pecho pueden ser controvertidas. Hace un tiempo que e-lactancia subió su riesgo de 0 a 1. Se creía que las de aumento no prepresentaban riesgo y en cambio las de reducción sí. Se ha comprobado que ambas PUEDEN (y no deben) causar problemas. No necesariamente porque se quite glándula mamaria, sino porque se pueden seccionar conductos y nervios. Si te has sometido a una operación espera a que nazca el bebé, puede que no tengas ningún problema. Y si el bebé no gana suficiente peso, siempre puedes optar por una lactancia mixta.

Si hay una mastectomía, extirpación del pecho, también se puede dar el pecho. Un pecho solo tiene la capacidad de producir leche suficiente para un bebé.

Como veis, los casos en que de verdad no se pueda dar el pecho son bien escasos y siempre nos queda la mixta como solución de último recurso.

Fuentes: Manual práctico de lactancia materna. Carlos González.

Contenidos pedagógicos IV curso de Lactancia, FEDECATA. Inma Pablos.

#Andrea Lorente. Asesora de lactancia

www.mareamaretgn.wordpress.com

Fotos: www.abeautifulbodyproject.org

Artículos Relacionados