Es una constante en la sociedad actual la flacidez de nuestra faja abdominal y la debilidad del suelo pélvico. Mucho más habitual, por supuesto, tras un parto.

El suelo pélvico débil genera múltiples problemas relacionados con el aparato génito-urinario de la mujer (prolapsos e incontinencia urinaria los más habituales) y la flacidez de la musculatura abdominal crea problemas de índole estética (barriga hinchada o flácida), además de problemas de espalda (lumbalgias normalmente). Después de nueve meses de distensión abdominal, el cuerpo de la mujer debe volver a  su estado normal. Es típico que se instaure una flacidez residual después del parto y no es lógico que nos conformemos con esto, mucho menos con pérdidas de orina. Para mejorarlo, cada vez se trabajan más los ejercicios abdominales hipopresivos en detrimento de los abdominales convencionales.

Hay dos razones fundamentales por las cuales los abdominales clásicos no son recomendables:

-Aumentan la presión intraabdominal, lo que a la larga debilita la musculatura del suelo pélvico y esto conlleva a problemas génito-urinarios.

-Aumentan la presión entre los discos intervertebrales lumbares y se corre el riesgo de padecer hernias discales.

Los ejercicios abdominales tradicionales son, por lo tanto, un esfuerzo hiperpresivo, lo cual nos es perjudicial (la misma presión se experimenta al toser o estornudar por ejemplo).

La Gimnasia Abdominal Hipopresiva consiste en disminuir la presión dentro de nuestra cavidad abdominal. Mediante diferentes posturas y movimientos con contracción del diafragma en apnea espiratoria y apertura costal, conseguimos un ascenso de nuestras vísceras provocando una contracción refleja muscular de la faja abdominal y el suelo pélvico.

La práctica regular de la gimnasia abdominal hipopresiva provoca a corto, medio y largo plazo efectos positivos para la salud, no sólo beneficiosos para mujeres, los hombres también se ven favorecidos por estos efectos: está demostrada una mejoría notable a nivel postural, respiratorio, vascular, metabólico, sexual y realiza una perfecta prevención de las hernias anatómicas (particularmente, en este caso en la mujer, en el descenso de los órganos pelvianos) y de la incontinencia urinaria y se mejora el aspecto estético del abdomen.

Estos ejercicios los puede realizar cualquier persona que quiera disminuir su perímetro abdominal y fortalecer la musculatura abdominal y del suelo pélvico.

Este método de gimnasia lo creó el Dr. Marcel Caufriez en los años 80 y está especialmente indicada en el posparto (no antes de unos dos meses desde el parto), para reducir perímetro abdominal, para aquellas mujeres que presentan incontinencia urinaria, para tratar algunas disfunciones sexuales (mejoran potencialmente la vida sexual), para prevenir dolores de espalda y eliminar dichas molestias, para la recuperación tras operaciones abdominales o ginecológicas y para mejorar nuestro rendimiento deportivo ya que ejercitamos el diafragma y esto mejora el rendimiento cardio-pulmonar siendo muy evidente en los ejercicios donde el componente aeróbico es importante (natación, ciclismo, atletismo…).

Los hipopresivos son mucho más beneficiosos que cualquier otro ejercicio abdominal tradicional pero requieren de un buen aprendizaje, se requiere un correcto control diafragmático y se necesita una técnica adecuada. En un primer momento parece simplemente que consisten en “meter barriga” pero es mucho más complejo que eso.

También hay contraindicaciones, riesgos para la salud, siendo ésta la razón por la cual se debe recurrir a un especialista que domine perfectamente las técnicas hipopresivas. Las principales contraindicaciones son la hipertensión arterial y las mujeres embarazadas (se podrían desencadenar contracciones del útero y provocar un parto prematuro).

Hay que trabajar mucho para obtener resultados pero con la Gimnasia Abdominal Hipopresiva se consiguen beneficios a corto plazo. ¡Tienen una muy buena recompensa!

#Vanessa López.

Fisioterapeuta Colegiada 3021

CORPORALFISIO.

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