INTOLERANCIA  A LA FRUCTOSALa fructosa es un hidrato de carbono que se consume de forma habitual en forma de azúcar de mesa (glucosa-fructosa). Es la causante de la intolerancia hereditaria a la fructosa o fructosemia (IHF) y de la mala absorción a la fructosa, dos disfunciones que no hay que confundir.

 

La podemos encontrar de forma natural en frutas, verduras, hortalizas, legumbres y también artificialmente en fármacos (especialmente en jarabes), azúcar de mesa (sacarosa), productos dietéticos y alimentos procesados (estabilizante, humectante…).

 

INTOLERANCIA: 

Trastorno genético que causa déficit de la enzima aldolasa B, necesaria para catalizar la fructosa. La acumulación de este tóxico, causa problemas hepáticos. Afecta a 1:20.000 habitantes.

 

Los síntomas: vómitos, hipoglucemia, convulsiones y diarrea que preceden a la ictericia, hepatomegalia y ascitis. En los niños pequeños suelen ser más graves que en niños mayores y adultos. Frecuentemente es en la edad adulta cuando se diagnostica la enfermedad, a causa de la aversión natural del niño hacia la fructosa.

 

MALA ABSORCIÓN:

Trastorno a nivel intestinal causado por el déficit del transportador GLUT-5, encargado de absorber la fructosa y el sorbitol hacia el torrente sanguíneo. También está el GLUT-2, capaz de transportar glucosa, galactosa y fructosa, pero su presencia la marcará el nivel de glucosa que hayamos ingerido.

 

Si a la sacarosa se le añade glucosa, es más fácil absorber la fructosa, ya que habrá mucho transportador GLUT-2 y no habrá síntomas de dolor.

La acumulación de fructosa en el colon por no haber sido absorbida, es atacada por las bacterias y fermenta produciendo CO2, metano, hidrógeno y ácidos grasos.

 

Los síntomas: distensión abdominal, dolor abdominal, diarrea, vómitos, dolor de cabeza, mareos. Cada persona tiene unos síntomas y un nivel de tolerancia distinto, esto es a causa de los niveles de GLUT-5 de cada uno, pudiendo dificultar el diagnóstico. Afecta al 40 – 60% de la población.

 

El tratamiento: una dieta controlada sin fructosa, pudiendo ingerir de 1 a 2g/día. Es conveniente suplementar con vitamina C y ácido fólico. Si se hace correctamente, los síntomas desaparecen, pudiendo hacer vida normal.

 

Entre la IHF y la malabsorción hay pequeñas diferencia en la dieta, pero básicamente dependerá de cada persona.

 

#Maria Sauceda

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