Entre las imágenes asociadas a los bebés siempre sale un chupete. Pero, ¿es bueno dárselo?¿a partir de cuando? 

El riesgo de dar el chupete en recién nacido es la llamada “confusión del pezón”. La succión de un chupete y de un pecho son diferentes, el bebé mama del pecho como si fuera un chupete y esto puede generar dolor y/o grietas a la madre. Más adelante, cuando el bebé ya tiene más edad, el uso del chupete se ha asociado a malposición dental, otitits media, alergia al látex y otros.

El Comité de Lactancia Materna de la AEP hizo una revisón en 2001 de los estudios existentes y hace las siguientes RECOMENDACIONES sobre el uso del chupete:

• Debe recomendarse la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida como factor protector de muerte súbita del lactante (fuerza de la recomendación B). 

• En los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante los primeros días de vida y no desaconsejarlo cuando la lactancia materna está bien establecida, habitualmente a partir del mes de vida, edad en la que comienza el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (fuerza de la recomendación B). 

• En los niños lactados artificialmente la recomendación del uso del chupete es especialmente importante, ya que presentan otras características que pueden aumentar el riesgo del SMSL (fuerza de la recomendación B).

• Para evitar otros efectos adversos del uso del chupete se recomienda, en todos los niños, limitar su uso hasta el año de vida, lo cual incluye las edades de máximo riesgo del SMSL y aquellas en las que el lactante tiene más necesidad de succionar (fuerza de la recomendación B). 

Resumiendo, no se recomienda dar un chupete antes del mes de vida (o hasta que consideramos que la lactancia está bien establecida) y quitarlo al año, ya que a partir de aquí, los perjuicios son mayores que los beneficios. Si ha habido problemas de grietas, frenillos, lactancias mixtas, etc, la lactancia tarda más en establecerse de forma correcta y es mejor esperar más tiempo a poner el chupete. En cambio, los bebés de biberón es bueno que usen chupete para disminuir el riesgo de muerte súbita del lactante.

En la práctica de los grupos de lactancia observamos que hay bebés que distinguen perfectamente el chupete del pecho nada más nacer y nunca tienen confusión del pezón, y otros que, no importa a que edad se introduzca, inmediatamente se confunden y generan grietas y/o dolor a la madre. En este caso, hay que dejar de utilizar el chupete inmediatamente y tener paciencia hasta que el bebé vuelve a reaprender. No podemos saber de antemano si nuestro hijo es de un grupo o de otro, así que si para nosotros es importante poner un chupete, sólo nos queda intentarlo.

Por otra parte, en bebés de bajo peso o enfermos, es preferible que no pongamos un chupete ya que cada gota de leche que entra es buena y nada consuela tanto como mamá.

También hay que tener en cuenta lo difícil que es quitar de forma respetuosa un chupete a un niño de un año y que si optamos por respetar su momento de dejarlo, deberemos asumir con filosofía los posibles problemas antes mencionados.

Por último, y no menos importante, hay que respetar a nuestro hijo. Muchos bebés rechazan el chupete por mucha insistencia que tengan los padres. En este caso y para situaciones de emergencia (bebé llorando desconsoladamente en el coche, por ejemplo) podemos optar por chupetes alternativos: el dedo de un adulto colocado con la yema hacia el paladar o la punta de una toalla, mantita, pañuelo…

Así que: ¡dilema servido! Esta es la información disponible y queda a elección de los padres (¡y del bebe!) usar el chupete o no.

Fuentes: Carlos González, Manual práctico de lactancia meterna.

www.aeped.es

# Andrea Lorente. Asesora de lactancia www.mareamaretgn.wordpress.com

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