Portear en verano con un fular y no sentirnos como si estuviéramos en una sauna es posible siempre y cuando tengamos en cuenta algunos aspectos esenciales para estar cómodos a altas temperaturas.

Exposición al sol

Cuando porteamos, inevitablemente hay partes del cuerpo que quedan expuestas al sol. Podemos protegernos de diferentes maneras:

– Proteger piernas, brazos y cara con protector solar.

– Si no podemos o no queremos usar protector solar, es recomendable vestirse con un tejido ligero intentando que sea 100% natural como el algodón. También protegeremos la cabeza del bebé con un gorro adecuado.

– Es recomendable evitar las horas de sol más altas así como asegurarnos de una correcta hidratación del bebé.

– Nuestra vestimenta también va a influir en ese caso también se puede optar por tejidos naturales para favorecer la transpiración, así como el cuidado de la piel del bebé, que va a estar en contacto con la ropa.

¿Qué tejidos podemos usar que no sean tan calurosos?

Para portear un recién nacido en fular en verano podemos usar tejidos light o ligeros, son de un gramaje (grosor de la tela) menor. Otra opción son los fulares de gasa de algodón o las mezclas de tejidos de algodón con bambú.

El bambú es un tejido fresco, muy suave desde el principio y termo-regulable, además una de sus propiedades naturales es que la misma tela actúa como filtro UV.

Si vamos a portear a un bebé un poco más grande puede que los gramajes bajos ya no nos resulten cómodos, por lo que podemos optar por mezclas de tejido lino o cáñamo. Ambos son materiales resistentes, frescos y transpirables para el verano, que además aguantan muy bien el peso de niños más grandes. Al principio pueden ser ligeramente ásperos, y es por ello por lo que generalmente se recomiendan para niños más grandes, pero poco a poco se irán suavizando con el uso.

Los fulares elásticos, aquellos que llevan elastán en la mezcla, no son una buena opción en verano ya que su tejido es muy caluroso, no solo por el entramado de su tela si no porque las mezclas de fulares con tejidos sintético al no transpirar bien hace que se concentre el calor. En el caso de que queramos usar este tipo de fular se puede optar por mezclas de elastán con algodón y bambú para suavizar y que sea más transpirable.

 

¿Qué nudos puedo usar para pasar menos calor?

El tipo de nudo que usemos también puede ser determinante a la hora de pasar más o menos calor.

La media cruz envuelta delante es un nudo bastante fresco y que se puede usar un fular más corto.

Los nudos a la cadera son una gran opción ya que son fáciles y dejan bastante parte del torso libre.

El bucle a la cadera es válido desde recién nacido hasta que el bebé nos impide visión, es perfecto para las altas temperaturas.

El canguro a la cadera sería una buena opción para bebés pequeños.
Por último a la espalda un canguro con una terminación que libere la parte central, como por ejemplo el acabado tibetano, nos dejará bastante cuerpo libre.

Si tenemos un bebé o niño que pese un poco más se puede hacer un canguro reforzado o rrr nudo pirata.

Este tipo de nudos dan más soporte de peso además de poder liberalizar la zona ventral.

Y si quiero portear mientras me baño?

Existen fulares de agua, fabricados en tejidos sintéticos como el polyester que son ligeros y se secan muy rápido. Normalmente suelen ser tejidos con agujeros de aireación perfecto para pasear por la playa o piscina nunca para nadar. Tampoco son recomendables para un porteo prolongado, son de uso esporádico ya que es un tejido sintético y no ofrecen las cualidades de ajuste y comodidad de un porteo prolongado como lo hace un fular tejido normal.

En cualquier caso, siempre seguiremos las recomendaciones habituales para niños y calor, y recordaremos que la percepción del calor es relativa a cada persona, las temperaturas no se suman, se comparten.

Disfruta porteando en verano! Feliz porteo!

#Beatriz Moreno.

KangureArte

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