Tu leche es una medicina y tu contacto el mejor sedante.

Este mes dedicaremos el artículo a los bebés prematuros. Son aquellos bebés que nacen antes de la semana 36 de gestación. Son unos bebés especiales que han nacido más inmaduros de lo normal y con los que se debe tener un cuidado especial. Tienen unas necesidades nutricionales específicas y se debe cuidar mucho su estimulación.

Los grandes prematuros son aquellos que nacen antes de la semana 32 o bien con menos de 1.200gr de peso al nacer. La succión se empieza a desarrollar a partir de la semana 32 por lo que estos bebés deben ser alimentados por sonda nasogástrica hasta que son capaces de comer por sí mismos. Son bebés con los que aun se debe tener más cuidado.

En ambos casos la lactancia materna está más indicada que nunca. La leche de una madre de un prematuro es diferente en composición a la de una madre con un parto a término. Es decir, nuestro cuerpo sabe que tenemos un bebé prematuro en brazos y adapta nuestra leche para que sea lo mejor posible para él. Se ha demostrado científicamente que la lactancia materna en prematuros  tiene mayor digestibilidad y absorción, que protege contra la enterocolitis necrotizante (enfermedad que afecta a su sistema digestivo), ayuda a una mayor maduración gastrointestinal, mejora la función retiniana (es decir, ven mejor), un mayor desarrollo cognitivo y menos incidencia de las infeciones nosocomiales (esas que sólo coges en el hospital).

Los bebés prematuros son bebés que se cansan mucho, se duermen durante la toma y no reclaman la siguiente toma. Suelen estar en incubadoras y, aunque está cambiando mucho, nos podemos encontrar que el hospital tiene restricción de horarios.

En este caso ¿qué puede hacer la madre?

Pues dos cosas muy importantes: sacarse calostro y leche y practicar el método madre canguro. La extracción de leche la suelen facilitar en el mismo hospital y cada gota que se saca la madre es oro. Son bebés con un estómago diminuto, por lo que unos pocos ml de leche materna ya les supone mucho. Si la madre no consigue sacarse leche los primeros días, el hospital suele recurrir al banco de leche materna.

Cuando el bebé empieza a mamar, es fácil que no consiga hacer al principio todas la tomas que necesita y sea necesario suplementar. Su pueden utilizar los métodos del dedo-jeringa, el vasito, la cucharita o un relactador. En algunos casos se ha demostrado que el uso de pezoneras incrementaba la ingesta de leche por parte del bebé. Es algo que se debe valorar individualmente. Siempre que se pueda se suplementará con leche materna.

Una vez en casa debemos vigilar el reloj y que no pasen más de dos horas entre tomas durante el día y 3 horas durante la noche. El tiempo cuenta desde el inicio de la toma.

El método madre canguro consiste en hacer contacto piel con piel con la madre lo más precoz, continuo y prolongado posible con lactancia materna. Hay numerosos estudios que han demostrado sus beneficios, entre otros: mejor regulación térmica del bebé, menos apneas (falta de respiración), permite y favorece la lactancia materna, menos infecciones, mayor ganancia de peso, mayor confianza de los padres en su capacidad para cuidar a su hijo y todo ello se traduce en una menor estancia hospitalaria del bebé.

Los hospitales con distintivo de la IHAN (antiguo «hospital amigo de los niños») promueven el método madre canguro. Una vez en casa toda la familia es bueno seguir practicándolo y puede ser muy útil tener un portabebés ergonómico para facilitar esta tarea, sobretodo cuando hay hermanos mayores.

El porteo también disminuye la sobreestimulación sensorial de estos bebés. En los hospitales suelen intentar disminuir al máximo el número de veces que se les estimula ya que son muy sensibles a los cambios bruscos de luz, los sonidos fuertes, el dolor… En casa esto sigue igual, y, aunque poco a poco, nuestro bebé prematuro irá creciendo e irá tolerando mejor todo, debemos tener especial cuidado al principio.

Por último me gustaría resaltar la importancia que tienen el apoyo psicológico y los grupos de apoyo en estos casos. Tener un bebé prematuro puede ser una experiencia muy dura emocionalmente a la que hay que añadir el caos hormonal y emocional del postparto de cualquier madre. Si os encontrais en esta situación no dudeis en pedir ayuda.

Fuente:

Contenidos pedagógicos IV curso Lactancia FEDECATA. Adolfo Gómez Papí.

#Andrea Lorente. Asesora de lactancia www.mareamaretgn.wordpress.com

Foto: materdoula.blogspot.com