ari1dia

Hoy hace un año que empezó la mejor etapa de mi vida.  Sin duda, la más feliz.

Recuerdo aquella noche como si fuera ayer mismo, quizá mejor. No soy una persona con mucha memoria, como buena acuario soy olvidadiza y despistada, pero la noche del 17 de octubre de 2012 permanecerá en mi memoria el resto de mi vida.

 “Eran cerca de las doce y media de la noche cuando decidimos irnos a la cama. Al salir del baño, me preocupé.  Había manchado un poquito y aunque no tenía más contracciones que las de siempre,  decidimos ir al hospital, entre otras cosas para quedarnos más tranquilos. Tras una breve ducha, recogimos las maletas y salimos de casa en dirección a Reus. Vivimos a unos 30 kilómetros, unos 20 minutos en coche. Durante el trayecto empecé a controlarme esas sensaciones que parecían contracciones, iban en aumento… Recuerdo reir y mirar el reloj nerviosa por la incertidumbre  de saber,  si habría llegado el momento o nos enviarían a casa.  Mientras respiraba tal y como me habían explicado en las clases de preparación al parto. Inspira…. expira… 😉

Al llegar al hospital, tras una breve exploración nos confirmaron que efectivamente estábamos de parto, estaba dilatada de 4cm.

Por aquel entonces fumaba, no pude dejarlo durante el embarazo, y aunque reduje el consumo muchísimo, lo primero que me vino a la cabeza era que no podía dar a luz, necesitaba ese último cigarro, antes del gran momento.

Tras explicarle una milonga a la enfermera para que nos dejara salir (está muy mal visto fumar y más si estás embarazada….) y saborear ansiosamente aquel último cigarro, volvimos para hacer el ingreso, deseosos, ilusionados y con ganas de saber cómo iba a ser el momento. Y digo el último porque efectivamente fue el último. Aquella noche dejé de fumar.  Lo que no había conseguido mi hija, en mi interior, lo consiguió esa minipersonita entre mis brazos.

Durante todo el embarazo la duda de cómo reaccionaríamos en el parto, rondaba mi cabeza. Tengo mucho carácter, soy visceral y algo camionera y él es un ser tranquilo, pausado… ¿Le gritaría? ¿me enfadaría? ¿me ayudaría?… ¿cómo iba a ser? ¿cómo íbamos a reaccionar? Bien, la verdad es que lo hicimos muy bien los dos. Confiados,  relajados, como si lo hubiéramos hecho otras mil veces antes. Supongo que mi facilidad para dilatar, el no sufrir dolor durante las contracciones y el chute de “epi” hicieron que el parto fuera de lo más rápido. Cierto que Ariadna no salió hasta las 7 de la mañana del día 18, pero recuerdo dormir plácidamente en la sala de partos esperando el gran momento.

Durante el cambio de guardia fue cuando un chute de oxitocina propició el expulsivo. La epidural me había relajado tanto que las contracciones cesaron, y aquella “inyección de amor” hizo que Ari precipitara hacia la luz en un par de empujes.  El apoyo de su padre fue absoluto en todo momento. Me hizo de cojín y de agarradera, de informador, me animaba en cada contracción. .. En cuanto la doctora me dijo que cogiera a mi bebé y tirara de ella hacia fuera, supe que ya no volvería a ser la misma.

Al verla, de ese color grisáceo, me sentí mala madre, por pensar que mi bebé parecía un extraterrestre.. pero en pocos minutos su piel se sonrojó. El contacto piel con piel en esos primeros segundos de vida de mi hija fueron los más mágicos del mundo, en ese momento me enamoré de por vida de ella. Me miró con esos ojazos abiertos buscando mi cara y se relajó sobre mi buscando rápidamente algo a lo que aferrarse. Con solo 4 minutos de vida, Ari ya se había enganchado a mi pecho… Gracias Rosa, por esas clases de lactancia!! Qué buen trabajo!

Las horas siguientes fueron frenéticas, visitas, llantos de alegría, mis padres, mi hermana… la emoción en la cara de todos. Mi pequeña princesa había llegado para revolver nuestro mundo. Para volverlo mejor. Un año más tarde sigue emocionándonos con cada gesto, con cada sonrisa, con cada grito y a día de hoy, con cada nuevo pasito. “

Gracias Ariadna por tu llegada.

Luego llegó el post parto, pero eso es muy largo y doloroso, así que lo dejo para otro día. Hoy me quedo con este primer añito lleno de magia y de amor incondicional. El tiempo corre rápido…

Un beso y hasta la próxima!

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2 Respuestas

  1. Judit

    Me han emocionado mucho tus palabras, Laura!… Qué recuerdos!
    Estáis preciosas en la foto!
    Y qué buen trabajo hizo Rosa!jejejeje… fue un placer teneros en las clases de pre-parto… pero sobretodo, de teneros ahora… y compartir estos grandes momentos!

    • mums.cat

      Gracias Judit! La verdad es que sí son buenos recuerdos. Los mejores! Fuimos y somos un grupo genial. Me siento orgullosa de formar parte de él y poder compartir tantas primeras veces! 😉 un besote!!

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