Publicado originalmente en MUM’S MGZ n.º 2 (noviembre-diciembre de 2013).
Por Redacción MUM’S
Dar a luz puede marcar un antes y un después en la condición física de la mujer…
Descenso de la matriz, la vejiga o el recto, dolor al mantener relaciones sexuales, incontinencia urinaria… son las principales secuelas que pueden manifestarse justo después del parto o con el paso de los años. Durante generaciones, el silencio y las compresas para pérdidas de orina han tapado un problema que sufrimos muchas mujeres. Ha llegado el momento de romper el tabú y consultar con especialistas. En muchos casos, estos trastornos se pueden solucionar con ejercicios para recuperar el tono muscular del suelo pélvico. Pero ¿qué es el suelo pélvico?
El suelo pélvico
Para muchas mujeres, el suelo pélvico es un gran desconocido y, sin embargo, es muy importante para nuestra calidad de vida. Si esta musculatura está debilitada, afectará a nuestro bienestar físico y psíquico.
El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función es sostener los órganos pélvicos (vejiga y uretra, útero y vagina, y recto) en la posición adecuada, porque de ello depende su normal funcionamiento.
Los problemas del suelo pélvico abarcan varios campos; hoy nos centraremos en el preparto, el posparto y la sexología, pero existen muchos más, que iremos desarrollando más adelante.
Preparto
El embarazo y el parto son los factores que marcarán el estado del suelo pélvico. Hay secuelas muy difíciles de recuperar; por eso es muy importante la preparación del periné para garantizar un buen parto.
Los signos más comunes que nos indican posibles problemas en el suelo pélvico son:
- Inflamación y/o varices en los genitales.
- Presión o dolor de la zona al realizar esfuerzos.
Posparto
El 80 % de las mujeres que tienen hijos sufren problemas de descenso de los órganos uterinos o incontinencia urinaria.
Muchas veces, los problemas perineales no nos dan síntomas significativos, pero a largo plazo se pueden convertir en INCONTINENCIAS o DESCENSO DE LOS ÓRGANOS (prolapsos). El gran reto en este campo es conseguir disminuir al máximo las presiones que llegan al suelo pélvico, reforzándolo y elastificando el periné.
Muchas veces, los problemas perineales vienen precedidos de síntomas como:
- Pérdidas de orina leves en esfuerzos, al reír, al toser…
- Abertura vaginal.
- Infecciones de orina.
- Dolor vaginal.
- Cicatrices dolorosas.
Para conseguir el máximo equilibrio pelviperineal se puede recurrir a técnicas simples, como los ejercicios de Kegel, hasta otros más complejos, como la gimnasia abdominal hipopresiva, la electroestimulación muscular, el biofeedback, la elastificación de la pelvis o el masaje perineal.
Sexología
En la mujer, los signos más claros de una disfunción son:
- Dolor en las relaciones.
- Imposibilidad de realizar la penetración.
- Dificultad para llegar al orgasmo.
Si tienes alguna de estas patologías, es recomendable que un profesional valore tu suelo pélvico por si hubiera alguna disfunción. Iniciar un tratamiento adaptado rápidamente puede poner fin a un desequilibrio corporal muy molesto.
Si quieres ampliar la información, visita www.elsuelopelvico.com
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Actualización 2026
La guía británica NICE sobre disfunción del suelo pélvico pone el foco en la prevención: recomienda animar a todas las embarazadas a hacer ejercicios de suelo pélvico y ofrecer un programa supervisado de al menos tres meses a las mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo o mixta, también durante el embarazo.
Después del parto, recomienda preguntar por estos síntomas en las revisiones y valorar un programa supervisado tras un parto instrumental o un desgarro del esfínter anal. Los ejercicios hipopresivos no figuran entre sus recomendaciones: el entrenamiento del suelo pélvico guiado por una fisioterapeuta especializada sigue siendo la primera opción. Y una nota sobre las cifras: el «80 %» que daba este artículo es de 2013 y no hemos podido contrastarlo. Lo que sí está claro es que estos problemas son frecuentes y tienen tratamiento.
Fuentes
- NICE (2021). Pelvic floor dysfunction: prevention and non-surgical management (NG210). Recomendaciones. https://www.nice.org.uk/guidance/NG210/chapter/Recommendations