Publicado originalmente en MUM’S MGZ n.º 4 (febrero de 2014). Traducido del catalán.
Por Anna Boza Salguero · fisioterapeuta especializada en drenaje linfático manual y linfedema (método Vodder), fisioterapia oncológica · col. 7432
El edema fisiológico en la embarazada se caracteriza por una hinchazón principalmente en las extremidades inferiores, piernas, tobillos y pies, y se nota más en el tercer trimestre.
8 de cada 10 mujeres embarazadas tienen un edema en alguna fase del embarazo (Edema in pregnancy, Davison JM, 1997).
Hay diversas causas
Compresión fetal, que causa un compromiso del sistema venoso y del linfático.
Aumento de la permeabilidad capilar.
Alteración en las presiones que regulan la filtración y la absorción de líquido de los capilares, con el consiguiente exceso de líquido en el espacio intersticial.
Cambios hormonales (progesterona-aldosterona) que regulan el metabolismo de la eliminación del sodio por la orina, y dan como consecuencia una retención de agua por el riñón.
La mujer puede adquirir hábitos higiénicos para prevenir la aparición del edema y, si se da, paliar sus molestias:
Vigilar el aumento de peso.
Comer de manera saludable.
Evitar exposiciones prolongadas al sol.
Evitar baños muy calientes.
Hacer baños de piernas con agua fría o tibia.
Hacer actividad física suave, como caminar o gimnasia adaptada a la embarazada.
Si sentimos las piernas pesadas, podemos estirarnos y levantar las piernas o simplemente estirarnos.
Si, aun siguiendo estas recomendaciones, aparece el edema (lo notaremos porque nos empiezan a apretar los zapatos, queda marcada la goma de los calcetines…) y notamos las piernas muy cansadas, podemos recurrir a la técnica más indicada para tratarlo: el drenaje linfático manual.
El drenaje linfático manual lo ideó el doctor Emil Vodder; es un tipo de masaje indoloro, suave y agradable. Refuerza la acción del sistema linfático y así ayuda a drenar el exceso de líquido intersticial. Es una técnica totalmente respetuosa con la mujer gestante y efectiva.
Después del parto, de manera natural, la mujer vuelve a una situación de normalidad, pero se puede recuperar más rápidamente con el drenaje linfático manual.
Acudid siempre a un centro con profesionales sanitarios formados en drenaje linfático si queréis iniciar un tratamiento.
Actualización 2026
Cuándo no es «normal»: si la hinchazón aparece de golpe, afecta a la cara o a las manos, o va acompañada de dolor de cabeza intenso, visión borrosa o lucecitas, dolor en la parte alta del abdomen o subida de la tensión, consulta de inmediato, porque puede ser un signo de preeclampsia. Si solo se hincha una pierna y está roja, caliente o duele, consulta también: hay que descartar una trombosis.
