Son las tres y veinte de la madrugada. Ella aparta el edredón de una patada; él, medio dormido, lo recupera; ella lo vuelve a apartar. A las siete, en la cocina, él suelta un inocente «qué mala noche, ¿no?» y ella contesta con un «pues imagínate yo» que suena a declaración de guerra.
Él no entiende nada. Ella, la verdad, tampoco. Solo sabe que está agotada, que cualquier cosa la saca de quicio y que hace meses que no se reconoce: ni en el espejo, ni en la cama, ni en esa mujer que llora con un anuncio de yogures. Sí, de yogures.
Y ninguno de los dos ha pronunciado todavía la palabra que lo explicaría casi todo: perimenopausia.
(La escena es ilustrativa, pero apostaríamos a que te suena.)
Dos momentos en los que la pareja se tambalea
En MUM’S lo vemos una y otra vez a nuestro alrededor: hay dos etapas en las que muchas parejas se resienten, y a menudo se rompen. La primera es la crianza de los primeros años, con un bebé que no duerme y dos adultos que tampoco. La segunda es la perimenopausia y la menopausia, cuando el cuerpo de ella cambia de reglas sin avisar.
Sobre la primera hay buena investigación. Un estudio que siguió a 218 parejas durante sus ocho primeros años de matrimonio observó que, tras el nacimiento del primer hijo, la relación sufría un bajón brusco que, en buena parte, se mantenía con los años; en las parejas sin hijos, el desgaste era más lento y gradual. Sobre la segunda hay menos estudios y más silencio, que es justo el problema: lo que no se entiende se discute, y lo que se discute cada día acaba alejando.
Lo que le pasa a ella (y que desde fuera no se ve)
La guía británica de menopausia del NICE enumera los síntomas más habituales: sofocos y sudores, bajo estado de ánimo o ansiedad, menos deseo sexual, sequedad vaginal y dolores musculares y articulares. A eso súmale los sudores nocturnos que rompen el sueño, las reglas que van y vienen a su antojo y la famosa niebla mental que te deja buscando palabras como quien busca las llaves.
Casi nada de eso se ve. Lo que sí se ve es el resultado: una mujer cansada, irritable y con menos ganas de todo. Y desde fuera es muy fácil leerlo mal: «está de mal humor», «ya no me quiere», «todo le molesta». Es como ver a alguien cojear sin saber que lleva una piedra en el zapato: acabas pensando que camina raro a propósito.
Si quieres repasar los síntomas uno a uno, lo contamos en Síntomas de la perimenopausia: no necesitas una analítica para que te crean.
Lo que le pasa a la pareja
Del otro lado también hay desconcierto. En una encuesta a 450 hombres que vivían con una mujer en edad de menopausia (la encuesta MATE, financiada por una farmacéutica, así que tómala con la prudencia que merece), 6 de cada 10 dijeron que los síntomas de su pareja les afectaban a ellos y, en la mayoría de los casos, para mal. Lo más revelador es otra cifra: solo el 55 % relacionaba esos síntomas con la menopausia y menos de la mitad sabía que existen tratamientos.
Traducido: muchos ven los efectos, pero no la causa. Y cuando no ves la causa, te lo tomas como algo personal.
Entonces, ¿la menopausia separa parejas?
En el Reino Unido, una encuesta de 2022 a más de mil mujeres divorciadas encontró que el 73 % creía que la menopausia había contribuido a su ruptura. Es un dato potente, aunque conviene leerlo con lupa: es lo que ellas perciben, no un estudio que demuestre causa y efecto.
En España, según el INE, en 2024 la edad media de las mujeres al divorciarse fue de 46,6 años, y la franja con más divorcios fue la de los 40 a los 49. Coincide de lleno con la perimenopausia, aunque también con hijos adolescentes, cargas de trabajo y padres mayores. No es una prueba, pero sí una pista clara.
Nuestra conclusión, después de años escuchándoos: no te separa la menopausia; lo que desgasta es atravesarla a ciegas.
Cómo hablarlo sin acabar en guerra
- Ponle nombre. «Creo que estoy en la perimenopausia y me está afectando más de lo que pensaba» abre una conversación; un portazo la cierra. Y elige el momento: a las tres de la madrugada no se arregla nada.
- Habla de ti, no de él. «Duermo fatal y estoy a flor de piel» se escucha; «es que tú nunca…» se defiende.
- Compartid información. Lo que se entiende se lleva mejor. Este artículo, por ejemplo, se puede reenviar (guiño, guiño).
- Pide cosas concretas. El ventilador en tu lado de la cama, que se encargue de la cena los días malos, que te acompañe a la consulta. «Apóyame» es demasiado abstracto; «hoy necesito que…» funciona.
- Separa síntomas de problemas de fondo. No todo es hormonal, ni todo es la pareja. Lo explicamos en ¿Nos separamos o es la perimenopausia?.
- Busca tratamiento. La guía NICE recomienda valorar la terapia hormonal para el bajo estado de ánimo asociado a la menopausia y la terapia cognitivo-conductual para el ánimo bajo y la ansiedad. Tratar los síntomas también es cuidar la relación.
Si eres la pareja
- No te lo tomes como algo personal, aunque a veces lo parezca.
- Pregunta «¿qué te ayudaría hoy?» en lugar de «¿qué te pasa ahora?».
- Infórmate por tu cuenta: no le toca a ella darte un máster.
- Y, por lo que más quieras, nada de bromas con «estás menopáusica». No hace gracia. Nunca.
Lo que queremos que te lleves
Si te has reconocido en esa cocina de las siete de la mañana, no estás sola ni te lo estás inventando. Transitar esta etapa en pareja es posible, pero no a oscuras: con información, con palabras y, si hace falta, con ayuda profesional. Tu cuerpo está cambiando de reglas; tu relación también puede aprender a jugar con las nuevas.
Sigue leyendo
- Deseo, sequedad y dolor en la perimenopausia: lo que nadie te cuenta (y lo que funciona)
- ¿Nos separamos o es la perimenopausia? Cómo distinguir una crisis de pareja de la tormenta hormonal
- Terapia cognitivo-conductual para la menopausia: qué es y cómo puede ayudarte
- Maternidad, paternidad y sexo: ¿por qué baja la libido tras el parto?
Fuentes
- NICE. Menopause: identification and management (NG23). Recomendaciones. https://www.nice.org.uk/guidance/ng23/chapter/recommendations
- Doss BD, Rhoades GK, Stanley SM, Markman HJ (2009). The effect of the transition to parenthood on relationship quality: An 8-year prospective study. Journal of Personality and Social Psychology, 96(3), 601-619. https://local.psy.miami.edu/faculty/dmessinger/c_c/rsrcs/rdgs/emot/doss.jpsp.2009.parenthood.pdf
- TherapeuticsMD (2019). Encuesta MATE a parejas masculinas de mujeres en la menopausia (presentada en el congreso del ACOG). https://ir.therapeuticsmd.com/node/12496
- Woman&Home (2022). Encuesta de The Family Law Menopause Project y Newson Health sobre menopausia y divorcio. https://womanandhome.com/life/world-menopause-day-2022-study-reveals-73-of-women-believe-menopause-was-a-contributing-factor-in-their-divorce
- INE (2025). Estadística de Nulidades, Separaciones y Divorcios. Año 2024. https://ine.es/dyngs/Prensa/ENSD2024.htm
Este artículo es divulgativo y no sustituye la consulta de ginecología, de medicina de familia ni de psicología.